Una día que había un tráfico endemoniado sobre Mariano Escobedo rumbo a Marina Nacional, mi hermano iba manejando y ya se había puesto de un mal humor. Yo iba en el asiento del copiloto y Bere iba en el de atrás. Entonces en el cruce de unas vías del tren, cerca de un Aurrera...:
Yo (bajandole de improviso a la música y dirigiendome a mi hermano): ¡Mira mira mira!
Mi hermano (más molesto de lo que ya estaba): ¡¿Qué es?!
Yo (señalando a una señora): ¡Esa señora se parece a Chespirito, mira!
Mi hermano (realmente molesto): ¡Para eso le bajas a la música! ¡Pinche Chespirito hijo de la chingada!....
Moraleja: Chespirito es un pendejazo total del cual no puedes siquiera hacer uso debido a que la gente lo odia (basandome en un estudio hecho por mí en un universo de 2 personas: yo y mi hermano).
jueves, 4 de diciembre de 2008
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